Messi, que fue autocrítico luego de su presentación ante Holanda, quedó muy bajoneado. Por eso, el profe Salorio, que es como el padre sustituto de los jugadores y el preparador físico, estuvo dando unas vueltas alrededor de la cancha de Egidius Braun Sports Schule (¿?) con Lionel. Messi escuchó casi sin interrumpir al profe. Lionel había dicho luego del partido: "Sinceramente, no jugué como a mi me hubiera gustado. No hice las cosas que quería con la pelota. No sé qué puntaje me pondría. Pero sinceramente no fue mi mejor partido."
Entre otras cosas, el profe Salorio le hizo saber que no debía bajonearse, que su producción había sido valiosa para el equipo. Lionel tardó en entenderlo. Pero en cuanto terminaron de hablar, ya le había cambiado la cara.
Fuente:
Olé